Mitos de Chiloé

La separación de Chiloé con el continente le ha dado su originalidad a la isla. Esto se comprueba en su arquitectura - muchas de las casas son palafitos construidos en las riberas, y las iglesias de madera nombradas por UNESCO patrimonio de la humanidad son muy diferentes a las que se encuentran en tierra firme. Sus mitos y leyendas aún forman parte del especial estilo de vida de sus habitantes.


Los visitantes deben cuidarse al caminar por los bosques de Chiloé. Allí vive un horrible hombrecillo conocido como El Trauco, quien hipnotiza a las muchachas, llevándoselas a lo más oscuro del bosque... de donde regresan embarazadas. Sólo hay una manera de protegerse.... pero cuidado, pues no sólo las mujeres deben estar preocupadas...

Al amanecer puedes ver a una hermosa joven de rubios cabellos emergiendo del mar... pero ¿es realemnte una mujer?... ¿o es la famosa Pincoya, diosa de los mares?

Si ves un barco apareciendo por el horizonte, con música y una gran fiesta, ¡mucho cuidado! Probablemente se trata del Caleuche, el barco fantasma lleno de brujos... que puede transformarse en un tronco o peñasco.